Trabajamos para la justicia social
 
— Dijous, 30 d'abril de 2009 - 18:16
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Apuntes históricos

Tras la Guerra Civil española (1936-1939), la Iglesia se organizó para dar respuesta a las necesidades de la población española que vivía en situación de extrema precariedad. El 28 de enero de 1944 se creó en Barcelona el Secretariado de Beneficencia.

El papa Pío XII denominó "Cáritas" a todas las acciones sociales que la Iglesia había realizado en todo el mundo tras la Segunda Guerra Mundial.

En la construcción de Cáritas Diocesana de Barcelona destacan tres etapas:

  • Años de posguerra, hasta el Concilio Vaticano II (1944-1965)
  • El posconcilio (1965-1980)
  • Época actual (1981-2010)

Años de posguerra, hasta el Concilio Vaticano II (1944-1965)

La Iglesia encarga su acción caritativa a la Acción Católica, que a su vez crea el Secretariado Nacional de Caridad, con la finalidad de luchar contra el hambre y las muchas otras necesidades del pueblo.

Durante las décadas de 1950 y 1960 se dan alimentos, prestaciones médico-farmacéuticas, atención a personas sin hogar, préstamos para la vivienda y se promociona la creación de cooperativas.

El posconcilio (1965-1980)

Nacen los primeros movimientos asociativos y vecinales. Cáritas Diocesana de Barcelona está presente en ellos a través de las asistentes sociales. Las encontramos en Ciutat Vella, Can Tunis, Can Valero, de Barcelona; en Terrassa, Sabadell; en los barrios de Bufalà y Sant Roc de Badalona; en Sant Adrià de Besòs; en Santa Coloma de Gramenet y en los barrios Can Pi y la Bomba de Hospitalet de Llobregat. Son los años de los “Centros Sociales”, a los cuales da cobertura jurídica. En el año 1975 Cáritas tenía censados 24 centros.

Durante las décadas de 1960 y 1970 desde Cáritas se impulsa la creación de equipamientos y de grupos. Se crean más puntos de acogida para personas necesitadas, sobre todo en parroquias. En un momento histórico en el que no existía el Estado del Bienestar, Cáritas fue pionera en la promoción e implementación de los servicios sociales.

Época actual (1981-2010)

La aprobación de la Constitución española y la implantación progresiva de un sistema público de servicios sociales lleva a Cáritas a repensar su identidad, mientras colabora con las administraciones públicas con convenios y subvenciones.

En las décadas de 1980 y 1990 se consolidan los servicios que Cáritas ofrece al conjunto del territorio diocesano, a través de los territorios y programas sectoriales (Paro, Gente mayor, Infancia y familia, Migración, entre otros).

También durante la década de 1990 Cáritas Diocesana de Barcelona promueve la creación y el desarrollo de entidades vinculadas a la entidad que se especializan en distintos ámbitos de actuación, como la Fundació Formació i Treball (Fundación Formación y Trabajo), la Fundació Privada Foment de l’Habitatge Social (Fundación Privada de la Vivienda Social), o el Servei d’Integració i Ajuda a la Llar (SISAL) (Servicio de Integración y Ayuda en el Hogar).

En estos años, se consolida en Cáritas el movimiento de voluntariado cuya acción se coordina desde un departamento específico.

El inicio del siglo XXI de Cáritas está marcado por la misma respuesta a las necesidades de las personas más desfavorecidas, autóctonas y extranjeras, sin discriminación por razón de origen, sexo, cultura o creencias. Pero también marcado por hacerlo coordinadamente con las administraciones públicas: complementando la acción social, gestionando distintos servicios y equipamientos, colaborando en la redacción de textos tan importantes como la Ley de Servicios Sociales o el Pacto para la Inmigración. Además, hemos reforzado el camino del análisis de la realidad social, tanto para contribuir en la definición del modelo de intervención que debe seguir desarrollando nuestra institución como para dar más empuje a la labor de sensibilización y denuncia, dos de los ejes principales de la acción social en estos momentos.