El voluntariado de Càritas es portador de esperanza y está formado por personas sensibilizadas por los problemas sociales. Desde Càritas constatamos que muchas de ’estas personas, cuando piensan en hacerse voluntarias, se dirigen a nosotros porque confían en nuestra organización, independientemente de las creencias o de la intensidad de su práctica religiosa.
Personas que se comprometen de una manera desinteresada a compartir parte de su tiempo, experiencias y conocimientos con las personas más vulnerables de nuestra sociedad. Personas que, día a día, con esfuerzo, energía y generosidad, luchan por la justicia social, por una sociedad donde todo el mundo tenga un lugar y una vida digna.
La acción y los proyectos de Càritas son llevados a cabo por profesionales y voluntarios conjuntamente. En 2005 teníamos 4.000 voluntarios colaborando en diferentes proyectos creados para ayudar a los colectivos más desfavorecidos, y 265 profesionales entre personal de plantilla y en prestación de servicios en determinados proyectos.
La dedicación de las voluntarias y los voluntarios se reparte en todos los campos en los cuales Càritas incide.