Los estragos causados por la guerra civil española (1936-1939) afectaron gravemente a la población del país, que se vio obligada a vivir en una situación de precariedad extrema. Ante esta situación, la Iglesia se organizó para dar respuesta a las necesidades de buena parte de la población española. En Barcelona, el año 1942 se creó el Secretariado de Beneficencia.
El papa Pío XII reunió bajo el nombre de “Cáritas” todas las acciones sociales que la Iglesia había llevado a cabo por todo el mundo a favor de la recuperación de la devastación causada por la Segunda Guerra mundial.
La constitución de Cáritas Diocesana de Barcelona consta de tres principales etapas: