Esta financiación está dirigida a 50.000 refugiados y también a otras 25.000 de la población local de acogida, para la cual recibir una afluencia de refugiados supone una carga adicional. El uso de estos 100.000 euros se distribuirá entre actividades tan variopintas como: construcción de pozos y letrinas, distribución de utensilios y semillas para el cultivo, formación para que los campesinos conozcan técnicas de cultivos más rentables, reforestación, vacunación del ganado y ayudar a escuelas donde en cada aula hay una media de 134 niños.
Caritas Chad está encargado de la gestión de tres de los 12 campos de refugiados donde, según datos del ACNUR, hay 236.000 refugiados. En estos tres campos –Kounougou, Mile y Farchana- viven 55.000 personas, lo que representa el 21% de esta población.
La población local de acogida también tiene grandes necesidades debido al desgaste de las tierras de cultivo, las cosechas exiguas y los conflictos internos, sobre todo el creciente banditismo. La reciente llegada de la fuerza de paz de la Unión Europea (EUFOR) ha proporcionado una cierta protección.
Además de la ayuda humanitaria más inmediata, Caritas Chad, que preside el obispo misionero español Miguel Ángel Sebastián, proporciona también microcréditos y cursos de educación sobre la cultura de paz a las poblaciones que viven en el Este del país.
A pesar de las conversaciones de paz mantenidas a lo largo del año pasado entre representantes del gobierno de Jartum y los dos principales grupos rebeldes, no se vislumbra una paz estable a corto plazo. Desde febrero de este año ha tenido lugar una nueva escalada de violencia debida a la fragmentación de los grupos armados y la hostilidad entre los gobiernos de los dos países, Chad y Sudán, cada uno de los cuales apoya a los rebeldes de la nación vecina. Esto ha provocado la llegada de 12.000 refugiados más, y el flujo sigue.
Caritas Chad recuerda que el conflicto de Darfur, que dura ya cinco años, ha causado 250.000 muertos y más de dos millones de desplazados entre Sudán y Chad. En este momento esta crisis está algo más relegada al olvido por parte de la comunidad internacional, que actualmente dirige su atención a otros lugares. Esto hace que la ayuda humanitaria esté disminuyendo.