Esta advocación nació cuando la isla estuvo unida a la Corona de Aragón. Por este motivo, se estableció una relación entre Cerdeña y la Orden Mercedaria, a través sobre todo de un isleño llamado Carlo Catalano, que se trasladó a Barcelona y se convirtió en religioso mercedario. Este religioso tuvo una influencia decisiva en la difusión de la devoción a la Virgen María de Bonaria. El cardenal arzobispo también aprovechará el viaje para tomar contacto con instituciones de la isla que trabajan por la conservación de la lengua y la cultura catalanas.
El cardenal Martínez Sistach también asistió, los días 28 y 29 de junio, en Roma, a los actos celebrados con motivo de la inauguración del Año de Sant Pablo. El día 28 participó en los primeros anocheceres en la basílica de San Pablo Extramuros, acto presidido por Benedicto XVI y por el patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I. Al día siguiente asistió a la eucaristía celebrada por el Santo Padre en la basílica de San Pedro del Vaticano.
Desde Roma, el cardenal se trasladó al santuario de la Virgen María de Lourdes, donde estos días preside los actos del peregrinaje organizado por la Hospitalidad de la Virgen María de las diócesis de Barcelona, Sant Feliu de Llobregat y Terrassa.