Roglà confirma asimismo que la tendencia coincide con la que ya adelantó Càritas en su Memoria 2006, dónde había un incremento constatado de personas atendidas en un 20% respecto de 2004.
“Desde Càritas -ha dicho Jordi Roglà- creemos que es inadmisible que en nuestra sociedad haya prestaciones públicas (Renta de Inserción, pensiones de jubilación, invalidez, viudedad, orfandad..) que mantengan las personas bajo el umbral de la pobreza, y esto, precisamente, porque las cuantías d estas pensiones y/o ayudas están por debajo del denominado Índice de Renta de Suficiencia.” El IRSC o umbral de la pobreza, según recoge el Idescat, está establecido en Catalunya en 8.276 euros limpios anuales (689 euros mensuales) por un hogar unipersonal.
Según el director de Càritas, se echa a las personas que reciben estas pensiones a lo que se denomina pobreza estructural. “Miles de personas en Catalunya cobran pensiones y prestaciones muy por debajo de esta cantidad. Cambiar esta tendencia debería ser una prioridad máxima para nuestro Gobierno, el Gobierno español y para nuestra sociedad, y más tras la época dorada de aumento ininterrumpido del PIB (durante trece años), mientras nos mantenemos 7 puntos por debajo de la media de la UE con respecto a gasto en protección social en el Estado español”.
Del total de las personas pobres del Estado (entre 8.500.000 y 9.000.000 personas) se calcula que aproximadamente, de 3.200.000 a 3.500.000, están recibiendo Pensiones o Prestaciones por debajo del umbral de la Pobreza.