Define Càritas en tres palabras:
Una puerta abierta.
¿En qué consiste tu día a día?
Los días están llenos de actividad y a menudo bastante variada: acoger las personas que piden ser atendidas y gestionar todo aquello que se derive, coordinarme con otras profesionales e instituciones, velar por el funcionamiento del equipo y la tarea que llevamos a término, reuniones, etc. Todo esto intentando mantener una visión global de nuestra acción, con tal de poder generar propuestas creativas y adecuadas a las personas que atendemos.
¿Cuál es la situación actual de Terrassa?
El equipo está formado por cuatro trabajadoras sociales -de las cuales una hace tareas de mediación sociocultural-, dos educadoras sociales y una administrativa. Compartimos una coordinadora de trabajadoras familiares con otro territorio y contamos con el trabajo de una integradora social y una trabajadora familiar. Es una característica de nuestro equipo trabajar desde hace muchos años con mediadora cultural. Los trabajos están asignados en función de la titulación que tenemos pero sobre todo en función de las capacidades de cada una. Llevamos a término 22 programas dirigidos a diversos colectivos: gente mayor, inmigración, sin techo, infancia. Ponemos el acento en la formación de las personas para que puedan integrarse social y laboralmente. Por otro lado, apostamos por el trabajo en red y por la solidaridad que empuja a muchas personas a colaborar con nosotros. Càritas Terrassa cuenta con el apoyo desinteresado de unos 200 voluntarios y voluntarias.
¿Qué necesidades emergentes detectáis desde vuestro territorio?
Nuestro servicio intenta estar receptivo de forma continuada a las necesidades que vamos detectando. En este sentido nos esforzamos por dar respuestas a la soledad que sufren muchas personas mayores, al crear recursos de acogida y de conocimiento del entorno para personas recién llegadas (mujeres, hombres y jóvenes), espacios de formación y promoción para mujeres que necesitan acceder al mundo del trabajo, espacios de estudio y de refuerzo educativo para niños y niñas, hogares compartidos para personas sin techo, etc.
Hay necesidades que son muy complejas de abordar como por ejemplo la necesidad de vivienda a precio asequible, la necesidad de un centro nocturno de baja exigencia en la ciudad para personas sin techo, la necesidad de crear puentes de convivencia positivos entre las diferentes culturas que convivimos, la necesidad de trabajo de muchas personas que se dirigen a nosotros, la necesidad de generar redes de solidaridad, etc.
¿Qué prioridades tiene el territorio para este año 2008?
Continuar con la buena marcha de los servicios que realizamos. Estamos estudiando la posibilidad de iniciar algún proyecto de formación para hombres. Velar y acompañar el voluntariado que colabora con nosotros. Continuar trabajando por el fomento de la sensibilización en las parroquias y a la ciudadanía en general.